viernes, 12 de junio de 2015

El abandono del yo


Las drogas son sustancias químicas que tienen efectos biológicos conocidos en humanos o animales, excluyendo alimentos (según wikipedia).
Para centrarnos en el tema, voy hablar de drogas que no se usan con fines medicinales.
Para empezar, estoy a favor de la legalización de todas las drogas, las drogas están en nuestro medio, y posiblemente, consumirlas sea un acto natural. Lo que conseguimos prohibiendo las drogas, es crear mafias que se aprovechan de ello, vendiendo estas sustancias para enriquecerse. Si fuera legal, estas mafias desaparecerían. Es posible que se creasen empresas para vender estos productos, pero al menos, estarían regulados (aunque pienso que la mejor opción es que cada uno plantase lo que quiera consumir).
La ilegalidad no detiene que las personas se droguen, cualquiera puede conseguir droga legal o ilegal con poco esfuerzo. El decir, “no a las drogas”, viene por la decisión personal de cada uno. Por ello, si queremos reducir el consumo de drogas la mejor opción es la educación y una buena información de éstas, y por el otro lado la legalidad no hace que las personas se droguen, en mi caso personal, yo decidí no tomar alcohol y no está en mis planes que esto cambie.
Entiendo, aunque no comparto, que las personas quieran ver otra forma de ver las cosas y usen las drogas para ello. El consumo debe ser una elección, pero en muchos casos este acto deja de ser voluntario pues muchos acaban en la adicción, y aunque quieran dejarlo, vuelven a consumir. Por lo tanto, conocer ese mundo ficticio, puede hacer que te separes del mundo físico, y no solo eso, también de tu yo real.
Esto lo digo dado que una persona que ha tomado una droga no solo abandona el mundo que le rodea, sino también, así mismo. He visto casos en el que una persona no puede bailar en una discoteca sin haber bebido antes una copa, es decir, necesita su “yo+alcohol”, para hacer una acción que desea. Por lo tanto, debe transformar su personalidad, su yo. A esas personas les digo: “Tú no has conseguido bailar, lo ha hecho tu “yo+alcohol” sin ello no podrías haber realizado esa acción, no has sido tú quien a conocido a esa persona, ha sido tu “yo+alcohol” por la razón que ella no te a conocido a tu “yo real” solo una imitación”. De esta manera, esa persona jamás ha bailado y en la vida ha conocido realmente a esa persona en ese momento de ebriedad, está forzado a “transformarse” para cumplir sus objetivos.
Muchos hablan de las drogas duras, drogas blandas... las drogas son drogas. De hecho la droga más peligrosa del mundo es la más socializada, el alcohol (por ejemplo). Es increíble la presión social que he aguantado para negarme a mi derecho de no consumir. Todos los días, o casi todos, en los que salgo me intentan convencer de que el alcohol no es nocivo, que está bien para divertirse una noche sin abusar. A lo que les digo: “ya me estoy divirtiendo, no lo necesito”, aun así insisten hasta la saciedad (unos más que otros). Yo respeto que ellos quieran meterse lo que quieran, es su cuerpo, ¿por que ellos no pueden pensar igual?¿A caso yo les digo que no consuman?
En conclusión la droga es una prisión para la mente, que trata de simular la liberación de la misma.