viernes, 9 de octubre de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
El abandono del yo
Las
drogas son sustancias químicas que tienen efectos biológicos
conocidos en humanos o animales, excluyendo alimentos (según
wikipedia).
Para
centrarnos en el tema, voy hablar de drogas que no se usan con fines
medicinales.
Para
empezar, estoy a favor de la legalización de todas las drogas, las
drogas están en nuestro medio, y posiblemente, consumirlas sea un
acto natural. Lo que conseguimos prohibiendo las drogas, es crear
mafias que se aprovechan de ello, vendiendo estas sustancias para
enriquecerse. Si fuera legal, estas mafias desaparecerían. Es
posible que se creasen empresas para vender estos productos, pero al
menos, estarían regulados (aunque pienso que la mejor opción es que
cada uno plantase lo que quiera consumir).
La
ilegalidad no detiene que las personas se droguen, cualquiera puede
conseguir droga legal o ilegal con poco esfuerzo. El decir, “no a
las drogas”, viene por la decisión personal de cada uno. Por ello,
si queremos reducir el consumo de drogas la mejor opción es la
educación y una buena información de éstas, y por el otro lado la
legalidad no hace que las personas se droguen, en mi caso personal,
yo decidí no tomar alcohol y no está en mis planes que esto cambie.
Entiendo,
aunque no comparto, que las personas quieran ver otra forma de ver
las cosas y usen las drogas para ello. El consumo debe ser una
elección, pero en muchos casos este acto deja de ser voluntario pues
muchos acaban en la adicción, y aunque quieran dejarlo, vuelven a
consumir. Por lo tanto, conocer ese mundo ficticio, puede hacer que
te separes del mundo físico, y no solo eso, también de tu yo real.
Esto
lo digo dado que una persona que ha tomado una droga no solo abandona
el mundo que le rodea, sino también, así mismo. He visto casos en
el que una persona no puede bailar en una discoteca sin haber bebido
antes una copa, es decir, necesita su “yo+alcohol”, para hacer
una acción que desea. Por lo tanto, debe transformar su
personalidad, su yo. A esas personas les digo: “Tú no has
conseguido bailar, lo ha hecho tu “yo+alcohol” sin ello no
podrías haber realizado esa acción, no has sido tú quien a
conocido a esa persona, ha sido tu “yo+alcohol” por la razón que
ella no te a conocido a tu “yo real” solo una imitación”. De
esta manera, esa persona jamás ha bailado y en la vida ha conocido
realmente a esa persona en ese momento de ebriedad, está forzado a
“transformarse” para cumplir sus objetivos.
Muchos
hablan de las drogas duras, drogas blandas... las drogas son drogas.
De hecho la droga más peligrosa del mundo es la más socializada, el
alcohol (por ejemplo). Es increíble la presión social que he
aguantado para negarme a mi derecho de no consumir. Todos los días,
o casi todos, en los que salgo me intentan convencer de que el
alcohol no es nocivo, que está bien para divertirse una noche sin
abusar. A lo que les digo: “ya me estoy divirtiendo, no lo
necesito”, aun así insisten hasta la saciedad (unos más que
otros). Yo respeto que ellos quieran meterse lo que quieran, es su
cuerpo, ¿por que ellos no pueden pensar igual?¿A caso yo les digo
que no consuman?
En conclusión la droga es una prisión para la mente, que trata de simular la liberación de la misma.
miércoles, 20 de mayo de 2015
La espiral hacia uno mismo
El miedo y la ignorancia
están ligados entre sí, no sabría decir ahora mismo que viene
primero, pues muchas veces tememos saber más y otras, tememos
aquello que no conocemos.
El camino de la sabiduría
es un sendero duro, pues saber más implica conocer la realidad, y la
realidad la mayoría de veces es triste. Saber, por ejemplo, que
nuestra vida no tiene más sentido que vivir, reproducirnos y morir,
nos hace pensar para que estamos aquí.
De alguna manera, cada
persona debe encontrar ese sentido de la vida, cada cual tiene el
suyo. Por ello, las sectas y religiones (para mi no existe una
diferencia clara, más que el número de participantes), es una
violación a la persona. Pues cada uno debe buscar su saber y su
conocimiento por su cuenta. Por supuesto podemos ayudar a encontrar
un camino, pero jamás imponérselo. Las personas que necesitan que
alguien les diga que creer, son personas débiles que no se
autorreflexionan su propio saber.
La autorreflexión, el
cuestionarse, es el primer paso para conocerse a si mismo.
Aun así, no acabaremos de
autorreflexionarnos nunca, no podemos dejar que nuestras ideas se
queden estancadas, deben siempre fluir.
Una decisión ideológica,
no es un error, el error es el fanatismo, el creer que nunca se va
abandonar ese camino una vez tomado. Debemos saber que siempre
podemos ir hacia atrás y dejar ese sendero que en un momento dado lo
vemos irracional, y tomar otro.
Muchas personas dicen que
decir las cosas como las pensamos es un error, pienso que no, esa
persona puede realizar nuevos caminos que podemos tener en cuenta. Y
la mejor manera de saber si estás confundido, es expresar lo que
piensas con la mayor claridad, y otro te corrija o te debata el
porqué el primer sujeto está equivocado, ahí empieza la
autorreflexión, en el diálogo.
Si mantuviésemos nuestra
conversación con un clon idéntico a nosotros, no sacaríamos nada
bueno, solo nos afirmaríamos en nuestras propias creencias
llevándonos cada vez más al fanatismo.
Si en cambio dialogamos
con personas de diferente ideología, podemos aprender a defender
nuestra idea o corregirla.
El miedo a decir y el
miedo a que te digan, es el uróboros del que debemos escapar en esta
reflexión. “Si digo, me dicen y si no digo, no me dicen, pero me
quedaré sin decir para que no me digan”, ese es el miedo del que
hablo en cambio su antítesis de esta frase es “Si digo, sabré en
que momento estaré equivocado y si lo estoy volveré a decir”. Al
contrario de la anterior no se hace un ciclo simétrico sino una
espiral que te lleva dentro de ti mismo.
martes, 24 de marzo de 2015
La piramide del odio
Estuve
hablando con un compañero que decía que tanto el comunismo, como el
capitalismo funcionaba. El problema era la corrupción, es decir,
tanto un comunismo corrupto, como un capitalismo corrupto es el
problema.
He
reflexionado esta idea y la he transcrito a mi forma de pensar. En
algo estoy de acuerdo con él, tanto el capitalismo como el comunismo
funciona, son las personas quienes no funcionan en el sistema. Esto
lo podemos llevar a cualquier sistema, incluso al anarquismo.
Pero
hay algo que falla, el capitalismo es una forma piramidal, los pobres
son los que sostienen la gran pirámide. Si los pobres fallan, la
estructura se desploma. ¿Y quien va a estar contento de ser pobre?
El
pobre podría escalar la pirámide, pero para ello debe competir con
el resto del sistema y pisar al resto, un sistema de competencia, un
sistema que decide quien es mejor que quien, no me parece en absoluto
un buen sistema, ya que un sistema de competencia genera odio. Y el
odio es uno de los sentimientos al que tengo más desprecio.
Por
otro lado, nos dicen que las corruptas son las personas, no el
sistema. Me niego a pensar que esto sea así. Y me hago la siguiente
pregunta, ¿Nacemos o nos hacemos corruptos?
Creo
que la segunda opción es la que más me convence, pero que o quien
es el que nos corrompe. La familia, los amigos, la ciudad… Supongo
será un poco todo, pero pensándolo bien, la mayor parte de la
corrupción es económica, por lo que podría echar culpa de todo
esto al dinero.
El
dinero no es que sea corrupto, es que es la corrupción misma. Es
quien nos hace competir para llegar a escalar la pirámide, nos
mantiene presos y no nos deja pensar en otra forma de vida.
Es
muy difícil escapar de esta, ya que nos crían y nos corrompen con
el dinero. Le damos un significado ilusorio, porque en si mismo el
dinero no vale nada.
Posiblemente
el dinero es el material más sobrevalorado del planeta, pues este no
vale de nada si no le damos valor, en una sociedad en la que este
material no se valorara no tendría utilidad. Somos nosotros mismos
los que aceptamos esta corrupción.
El
dinero sirve para crear diferencias sociales, si todos compartiésemos
todo, el dinero no sería necesario ya que tendríamos un pacto en
común, progresar.
Pensando
esto, no hay que investigar mucho a quien le sirve esta corrupción,
solo hay que mirar a la altas burguesías que les interesa que
compitamos los unos con los otros para no desplomar su pirámide del
odio.
Si
fuéramos capaces de dejar de dar valor a las monedas, compartiésemos
y nos basásemos en la autogestión para un beneficio común, ellos
caerían.
¿Pero
como escapar de esta corrupción? Tan fácil de explicar, pero tan
difícil de hacer. Siempre he comparado el modelo de la sociedad como
un juego de mesa. Cada una con sus normas y formas de vivir, o por lo
menos eso es lo que nos enseñan. Es ilógico pensar, en tirar dados
en el juego del ajedrez, no tenemos esa posibilidad.
Nos
enseñan a que si quieres triunfar en el juego de la pirámide del
odio deberás competir, pisar o ser pisado, mandar a unos y obedecer
a otros, que no hay otra forma de hacer las cosas. Pero si esto es
así, ¿Cómo hemos conseguido cambiar de juego? De una monarquía a
una república, de una república a una dictadura o de una dictadura
a una democracia.
Esos
que han cambiado la forma de vivir, han ganado el juego anterior o
han hecho trampas.
Entonces,
para cambiar de juego ¿Qué debemos hacer? ¿Ganar o hacer trampas?
martes, 3 de marzo de 2015
Estereotipos del amor
Estoy algo cansado de oír varios términos para clasificar a las personas por su sexualidad . ¿Es tan difícil decir que a las personas les gusta otras personas? Pienso que esta forma de meternos en un cajón nos limita la mentalidad. Creo que dividir en homosexual, heterosexual, bisexual... lo único que hace es crear estereotipos absurdos. Es cierto que yo uso estas clasificaciones, pero solo trato de usarlos como explicación, nunca trato de hacerlo pensando en estereotipos.
El famoso "armario" en los que muchos dicen vivir, es una ilusión. ¿A caso los heterosexuales deberían salir del armario? Debemos tomar con naturalidad nuestra sexualidad, sin avergonzarnos de lo que somos, ni tampoco ir recordando el que le gusta a quien.
Confundimos el termino enamorarse con el sexo, la sociedad nos induce que debemos mirar la entrepierna antes de regalar este sentimiento tan valioso. Yo, siento amor no solo en las personas que me atraen físicamente, estoy enamorado de mi familia, de mis amigos y por supuesto de mi mismo. Como he dicho muchas veces los sentimientos van desde nosotros hacia fuera, debemos conocer el amor a nosotros mismos para poder amar realmente a los demás.
Aunque ya la propia sociedad está asimilando poco a poco, las relaciones homosexuales el estereotipo del amor pienso que va mucho más allá.
Creo que el amor no debería limitarse a dos personas, me parece algo egoísta querer solo una persona para ti, no digo de tratar a las personas como objetos que se pueden compartir, sino que cada uno pueda elegir estar con quien o quienes quieran.
No hablo de fidelidad, hablo de felicidad, amar a más de una persona no quiere decir que seas infiel.
Yo llamaría infiel a la persona que me traiciona, a la que me miente...
Muchos, bajo mi opinión, tienen una idea confundida y mezclan el concepto de sexo y amor, y pienso que puede haber una combinación de conceptos con estos más variado. Por supuesto puede existir el sexo con amor, pero también aquí puedo hablar de sexo sin amor, amor sin sexo o una ausencia de ambas.
jueves, 5 de febrero de 2015
El valor de la persona
¿Qué es lo verdaderamente importante en una persona?
Pienso que, cada persona tiene una respuesta a esta pregunta, pues no todos buscamos lo mismo en el resto. Por ello, plantearé lo que pienso yo, planteando esta nueva pregunta "¿qué es lo que valoro yo en una persona?".
Siempre me han atraído las personas que destacan en otras en su personalidad, es decir, no siguen un estereotipo de persona normal. Aquellas personas raras, no solo por forma vestir sino por su forma de comportarse, generalmente, son las que más me llaman la atención, sobretodo, aquellas personalidades incomprendidas. Esa persona que tiene una personalidad que no he visto anteriormente. Cada vez conozco más gente de este tipo y puedo decir que, entre ellas, no se parecen en nada.
Pienso que, no existe una persona igual a otra; ¿cuantas buscan una media naranja? Alguien con mismas ideas y forma de ser, esta búsqueda absurda se confunde muchas veces con la comprensión. Sí, puede existir una persona que te comprenda y te ame y, seguramente, esta sea la persona más diferente que puedas encontrar.
No busco alguien, ni igual ni parecido a mi, busco quien entienda lo que expreso, no importa que comparta mi opinión.
Siempre, he dicho que, el supuesto utópico de encontrar un clon de ti mismo, es discutir con un espejo. No obtendrás nada más que aquello que hubieras hablado contigo mismo. Solo consigues reafirmarte en tus mismas creencias, no descubres nada nuevo.
Por ello, considero que la persona que conozcas, cuanto más diferente sea mejor, siempre que te comprenda y escuche. Aprenderás a ver las cosas de otra forma.
Ese miedo a ser especial, a ser raro, a ser tú mismo, a que te miren... "¿es un sistema de protección?".
Yo veo un elogio que me llamen raro. Es lo que nos diferencia de las máquinas, ser raro es ser humano.
La sociedad quiere que seamos máquinas salidas de una cadena de montaje, y si te sales de esa cola te insultan, te hacen sentir inferior, tratan de limitarte, te hacen preguntas... y nos tratan de clasificar cuando cada persona debe ser inclasificable.
El racismo, por ejemplo, no es irracional porque todos somos iguales, es irracional porque todos somos distintos. Si hubiera que clasificar a las personas por cajones, cada una tendría su cajón.
Pienso que, cada persona tiene una respuesta a esta pregunta, pues no todos buscamos lo mismo en el resto. Por ello, plantearé lo que pienso yo, planteando esta nueva pregunta "¿qué es lo que valoro yo en una persona?".
Siempre me han atraído las personas que destacan en otras en su personalidad, es decir, no siguen un estereotipo de persona normal. Aquellas personas raras, no solo por forma vestir sino por su forma de comportarse, generalmente, son las que más me llaman la atención, sobretodo, aquellas personalidades incomprendidas. Esa persona que tiene una personalidad que no he visto anteriormente. Cada vez conozco más gente de este tipo y puedo decir que, entre ellas, no se parecen en nada.
Pienso que, no existe una persona igual a otra; ¿cuantas buscan una media naranja? Alguien con mismas ideas y forma de ser, esta búsqueda absurda se confunde muchas veces con la comprensión. Sí, puede existir una persona que te comprenda y te ame y, seguramente, esta sea la persona más diferente que puedas encontrar.
No busco alguien, ni igual ni parecido a mi, busco quien entienda lo que expreso, no importa que comparta mi opinión.
Siempre, he dicho que, el supuesto utópico de encontrar un clon de ti mismo, es discutir con un espejo. No obtendrás nada más que aquello que hubieras hablado contigo mismo. Solo consigues reafirmarte en tus mismas creencias, no descubres nada nuevo.
Por ello, considero que la persona que conozcas, cuanto más diferente sea mejor, siempre que te comprenda y escuche. Aprenderás a ver las cosas de otra forma.
Ese miedo a ser especial, a ser raro, a ser tú mismo, a que te miren... "¿es un sistema de protección?".
Yo veo un elogio que me llamen raro. Es lo que nos diferencia de las máquinas, ser raro es ser humano.
La sociedad quiere que seamos máquinas salidas de una cadena de montaje, y si te sales de esa cola te insultan, te hacen sentir inferior, tratan de limitarte, te hacen preguntas... y nos tratan de clasificar cuando cada persona debe ser inclasificable.
El racismo, por ejemplo, no es irracional porque todos somos iguales, es irracional porque todos somos distintos. Si hubiera que clasificar a las personas por cajones, cada una tendría su cajón.
Gracias Belén por la reedición.
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